Narrativa 3: La Vida de una Huérfana

Isabel había escogido el momento equivocado para despojarse un mango. Justamente cuando lo robó el dueño del mercado la vio y salió corriendo detrás de ella. << ¡Ratera!— Grito el dueño con gran disgusto —. ¡Ratera!>> El dueño era un hombre egoísta sin misericordia. Nunca permitía que sus empleados dieran muestras. Ni los dejaba llevarse la comida estropeada porque prefería  botarla a la basura. Los vendedores, confundidos por lo ocurrido, temieron ir detrás de la niña por miedo de dejar su puesto desolado. El dueño, ya de mayor edad, no pudo alcanzarla. Isabel llegó a un callejón colocado atrás del mercado. Se sentó en medio de dos basureros para que no la viera la gente que pasaba. Allí con tanta ansiedad la niña devoró la fruta jugosa que provocó tanto alboroto. La comió con una gran delicia con el jugo derramando entre sus dedos sucios. Cada mordida que le daba a la suavidad de la fruta la ponía más deleitosa.

Después de terminarse la fruta, la niña tuvo miedo de salir del callejón por causa de que la siguieran buscando. Si la encuentran quizás tendrá que regresar con su padre. Ella estaba completamente segura de no regresar a ese lugar. Por causa de su inocencia, la niña no sabía que era imposible de que ella sobreviviera en su situación. Mientras bajaba el sol, Isabel empezó a pensar en su madre nuevamente y sin darse cuenta, se durmió. 

Eran las horas de la media noche cuando Isabel despertó. Fue entonces que se sintió sola. Tenía miedo de levantarse de ese lugar pero a la vez tenía miedo quedarse.  De pronto escucho un ruido que venía de uno de los basureros. Aterrorizada Isabel se levanta con rapidez y se tropieza con el mismo basurero provocando que se derrumbara haciendo un gran escándalo. Repentinamente salió un gato maullando con ira.

—    ¿Quién anda allí?—dijo una voz a lo fondo del callejón.

Isabel llena de temor no pudo contestar. Solo quería correr lejos de ese lugar pero sus pies estaban pegados al cemento del callejón; estaba inmóvil por el susto. Isabel empezó a sentir un pánico dentro de su pecho y sin darse cuenta, fue enfrentada por una luz deslumbrante.

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